Reuters | Empresario venezolano investigado por lavado de dinero ahora lidera millonario acuerdo petrolero con el Pentágono

Alejandro Betancourt, un multimillonario empresario venezolano que durante años estuvo bajo investigación en Estados Unidos por presunto lavado de dinero relacionado con fondos desviados de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), se ha convertido ahora en una pieza clave de la nueva estrategia petrolera de Washington en Venezuela.
Según una investigación de Reuters, Betancourt es actualmente el principal accionista de North American Blue Energy Partners (NABEP), compañía en la que el Pentágono obtuvo una participación del 35 % como parte de un acuerdo que otorga a Estados Unidos una posición estratégica en el sector petrolero venezolano.
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El acuerdo contempla que NABEP opere nuevos campos petroleros venezolanos y tenga acceso a reservas estimadas en unos 65.000 millones de barriles. Además, el gobierno estadounidense tendría derecho preferente para adquirir parte del crudo producido, incluido un 20 % a precio de costo.
La situación resulta especialmente llamativa por el pasado judicial de Betancourt. El empresario fue objeto de investigaciones en Estados Unidos, España y Suiza por presuntas operaciones de lavado de dinero vinculadas a negocios con PDVSA. Sin embargo, nunca fue acusado formalmente en Estados Unidos, y la investigación estadounidense fue pausada discretamente, de acuerdo con Reuters.
Betancourt también habría desempeñado un papel importante en la relación entre Washington y las nuevas autoridades venezolanas. Fuentes citadas por medios estadounidenses señalan que proporcionó información que ayudó a Estados Unidos a interceptar cargamentos de petróleo sancionado y que colaboró con funcionarios estadounidenses antes y después de la captura del exmandatario Nicolás Maduro.
Su influencia aumentó tras el cambio político en Venezuela. Funcionarios estadounidenses consideran que su conocimiento del sector petrolero y sus contactos dentro del país fueron determinantes para concretar el nuevo esquema de cooperación energética.
La administración de Donald Trump defiende la alianza pese a las controversias. El secretario de Energía, Chris Wright, calificó a NABEP como una empresa venezolana con capacidad, tecnología y experiencia en el sector. Washington sostiene que el acuerdo permitirá aumentar significativamente la producción petrolera venezolana y generar beneficios económicos tanto para Venezuela como para Estados Unidos.
El convenio, sin embargo, ha generado cuestionamientos dentro y fuera del gobierno estadounidense por la elección de Betancourt como socio estratégico y por las condiciones del acuerdo. Entre las preocupaciones figuran sus antecedentes legales, la falta de competencia en la adjudicación de los campos y la posibilidad de que el proyecto enfrente dificultades para atraer grandes inversiones.
La nueva relación coloca así a un empresario que estuvo bajo el escrutinio de las autoridades estadounidenses en el centro de uno de los mayores movimientos de Washington para recuperar influencia sobre las vastas reservas petroleras de Venezuela.





