
El Gobierno nacional denunció un presunto sabotaje en el sistema eléctrico del estado Zulia tras detectarse manipulaciones directas en las presiones de gas que afectaron la estabilidad del servicio. Ante esta situación, el Ejecutivo atribuyó los hechos a sectores opositores extremistas y rechazó cualquier intento de desestabilización institucional, mientras que los equipos técnicos e ingenieros continúan trabajando de forma incansable en las plantas termoeléctricas de la región occidental para lograr la normalización definitiva del suministro energético.
Paralelamente, los organismos de seguridad nacional desplegaron operativos especiales de vigilancia permanente para proteger la infraestructura crítica y las estaciones estratégicas ante nuevas amenazas. Voceros gubernamentales hicieron un llamado a la calma ciudadana mientras avanzan las investigaciones judiciales destinadas a sancionar a los responsables directos. Por su parte, los sectores productivos locales, los gremios sindicales y diversas organizaciones sociales expresaron un respaldo absoluto a las medidas de protección y ratificaron su compromiso supervisando activamente la correcta distribución del servicio en los municipios afectados, a la espera de que las autoridades competentes emitan nuevos reportes oficiales con los avances técnicos logrados.





