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Orden de Abelardo de La Espriella de depor­tar migran­tes ‘ile­ga­les’ genera incer­ti­dum­bre entre vene­zo­la­nos en Colombia

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El vene­zo­lano César Gon­zá­lez, abo­gado migra­to­rio resi­dente en Colom­bia, ase­guró el lunes a The Asso­cia­ted Press que la “preo­cu­pa­ción es muchí­sima” entre la pobla­ción vene­zo­lana. “No hemos podido ni con­ta­bi­li­zar la can­ti­dad de per­so­nas que nos han lla­mado para ver cuá­les son sus opcio­nes”, explicó.

AP/Publimetro

Colom­bia es el mayor recep­tor de la diás­pora vene­zo­lana en la región, al aco­ger a 2,8 millo­nes de migran­tes de ese país, según cifras ofi­cia­les, de los casi siete millo­nes que han salido de Vene­zuela en más de una década en medio de la cri­sis polí­tica y social.

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Según cifras públi­cas de Migra­ción Colom­bia, en el país hay más de 527.000 vene­zo­la­nos que ingre­sa­ron o per­ma­ne­cen en el país sin cum­plir con la nor­ma­tiva migra­to­ria. Al ser con­sul­tado por la AP sobre el alcance de la orden pre­si­den­cial, Migra­ción Colom­bia res­pon­dió que no se ha pose­sio­nado el nuevo direc­tor de la enti­dad, a quien le corres­pon­derá imple­men­tar las “deci­sio­nes del Gobierno nacio­nal en mate­ria de ope­ra­ti­vos de con­trol, regu­la­ri­za­ción y even­tua­les pro­ce­sos de depor­ta­ción”.

De la Esprie­lla, apo­yado por el pre­si­dente esta­dou­ni­dense Donald Trump, advir­tió desde la cam­paña pre­si­den­cial que esta­ría dis­puesto a devol­ver a los vene­zo­la­nos que no cum­plie­ran la ley colom­biana.

Ronal Rodrí­guez, vocero del Obser­va­to­rio de Vene­zuela de la Uni­ver­si­dad del Rosa­rio en Colom­bia, con­si­dera que la migra­ción vene­zo­lana a la nación colom­biana ha tenido una diná­mica dis­tinta a la de otros paí­ses de la región, al com­par­tir con Vene­zuela una fron­tera de más de 2200 kiló­me­tros con dece­nas de pasos irre­gu­la­res.

“El Estado colom­biano, a dife­ren­cia de otros paí­ses que pue­den jugar un poco con la diná­mica de la con­ten­ción o incluso de la expul­sión, no tiene capa­ci­dad para hacer eso”, explicó Rodrí­guez. “Más se demora y más gasta el Estado colom­biano en tras­la­dar­los hasta la zona de fron­tera y entre­gar a las auto­ri­da­des migra­to­rias, que esa per­sona en vol­ver”, agregó.

Lla­mado a no per­se­guir

Ana Karina Gar­cía, direc­tora de la Fun­da­ción Jun­tos Se Puede –una ini­cia­tiva pri­vada vene­zo­lana que ayuda a los migran­tes– dijo a AP que lo pri­mero que harán será tra­tar de dia­lo­gar con el Gobierno para pedir que se abra de nuevo la posi­bi­li­dad de regu­la­ri­zar a los vene­zo­la­nos, como lo hicie­ron gobier­nos ante­rio­res con docu­men­tos que les daban acceso a los bene­fi­cios socia­les del Estado.

“No se puede per­se­guir a un migrante por no que­rer regu­la­ri­zarse si no hay una meto­do­lo­gía de regu­la­ri­za­ción, por­que recor­de­mos que el Esta­tuto Tem­po­ral de Pro­tec­ción se encuen­tra cerrado desde hace más de tres años”, ase­guró Gar­cía.

Rodrí­guez coin­cide en que el reto de Colom­bia es regu­la­ri­zar a la pobla­ción migrante, espe­cial­mente a más de 193.000 meno­res de edad en con­di­ción irre­gu­lar. “Ellos son suje­tos de espe­cial pro­tec­ción”, resaltó.

Riesgo de xeno­fo­bia

La diás­pora vene­zo­lana teme que se incre­mente la xeno­fo­bia en el país luego de que la máxima auto­ri­dad, el pre­si­dente, pusiera el foco sobre ellos.

“Obvia­mente esto dis­para la xeno­fo­bia por­que la gente no mide cuando habla del tema de depor­tar”, ase­guró a la AP Arles Pereda, pre­si­dente de la Colo­nia de Vene­zo­la­nos en Colom­bia.

Gar­cía indicó por su lado que está de acuerdo con que se per­siga a la delin­cuen­cia, pero no que se la rela­cione con la migra­ción, lo que ade­más dis­para la xeno­fo­bia. “Está demos­trado en cifras que la cri­mi­na­li­dad no se rela­ciona con los migran­tes”, señaló.

La preo­cu­pa­ción se agu­diza, explicó Pereda, por­que los vene­zo­la­nos sien­ten que las puer­tas “no sola­mente se están cerrando en Colom­bia, incluso se vie­nen cerrando en Chile, Perú y Ecua­dor”, por las polí­ti­cas migra­to­rias de los nue­vos gobier­nos con­ser­va­do­res.

Alberto News