Nuevo ataque de EEUU contra una lancha en el Caribe dejó tres presuntos narcotraficantes muertos

Las fuerzas armadas estadounidenses eliminaron a tres narcotraficantes en un nuevo ataque contra un barco en aguas internacionales del Caribe, según informó el secretario del Departamento de Guerra, Pete Hegseth. El funcionario indicó que los ataques con buques contra narcotraficantes continuarán hasta que cese el envenenamiento del pueblo estadounidense. Detalló que, por orden del presidente Trump, el Departamento de Guerra llevó a cabo un ataque cinético letal contra un buque operado por una organización terrorista designada, el cual traficaba estupefacientes en el Caribe y fue atacado en aguas internacionales. Ningún miembro de las fuerzas estadounidenses resultó herido en el ataque, y tres narcotraficantes a bordo murieron. Hegseth concluyó con una advertencia a los narcotraficantes, indicando que si quieren seguir vivos deben dejar de traficar drogas.
El ataque eleva a al menos 70 el número de muertos desde el inicio de la campaña antidrogas lanzada por Washington en septiembre, con operativos ejecutados principalmente en el Caribe y el Pacífico oriental, como parte de la ofensiva del gobierno de Trump contra el narcotráfico. Hasta la fecha, Estados Unidos destruyó al menos 18 embarcaciones (17 lanchas y un semisumergible) en operaciones similares, publicando imágenes aéreas del momento del impacto, aunque censuradas en algunas secciones. En los últimos meses, el Pentágono desplegó seis buques de guerra en el Caribe, trasladó cazas F-35 a Puerto Rico y envió al portaaviones USS Gerald R. Ford al área.
El líder de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó en repetidas ocasiones a Trump de utilizar la lucha antidrogas como excusa para intentar derrocarlo. En respuesta, bombarderos estadounidenses realizaron maniobras de demostración de fuerza sobre el mar Caribe, frente a las costas venezolanas, en al menos cuatro ocasiones desde mediados de octubre. Maduro, acusado por la justicia estadounidense de narcotráfico, negó que en su país exista producción de drogas. Sostuvo que Venezuela es “una víctima del tráfico de cocaína colombiana” y que su territorio “es usado como ruta sin su consentimiento”.
Consultado en una entrevista con CBS sobre la posibilidad de un conflicto con el gobierno de Caracas, Trump respondió: “Lo dudo, no lo creo”. Sobre una potencial intervención militar en Venezuela, el mandatario evitó ser concluyente, indicando: “No me inclinaría a decir que haría eso porque no hablo con los periodistas sobre si voy a atacar o no (…) no le voy a decir qué voy a hacer con Venezuela, si es que lo voy a hacer o no”. El líder republicano insistió en que el gobierno de Venezuela “nos ha tratado muy mal, no solo con las drogas” y volvió a acusar al país sudamericano de “haber traído a 11.888 asesinos” a Estados Unidos, lo que atribuyó a las políticas migratorias del ex presidente Joe Biden, y que, afirmó, “no vamos a permitir”. Trump aseguró que “Venezuela vació sus cárceles en Estados Unidos” y afirmó que “cada barco derribado mata a 25.000 estadounidenses” debido al narcotráfico, destrozando familias en todo el país.





