SLB y Formentera buscan reactivar plataformas de perforación para aumentar la producción petrolera de Venezuela

La empresa de servicios petroleros SLB y la firma de capital privado Formentera Partners trabajan en planes para reactivar plataformas de perforación que se encuentran actualmente en Venezuela y trasladar equipos adicionales al país, con el objetivo de contribuir a la recuperación de la actividad petrolera.
La información fue dada a conocer este miércoles durante una conferencia celebrada en Houston, donde ejecutivos de ambas compañías expusieron los avances y obstáculos que enfrenta el sector energético venezolano.
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Blake London, socio administrador de Formentera Partners, explicó que la firma mantiene conversaciones con proveedores internacionales de servicios petroleros para trasladar plataformas de perforación hacia Venezuela durante los próximos meses.
El interés de las compañías ocurre en un contexto de limitada actividad de perforación. De acuerdo con datos de Baker Hughes, a finales de julio apenas dos plataformas terrestres permanecían activas en Venezuela, una situación que representa una restricción para incrementar la capacidad productiva del país.
Actualmente, la producción petrolera venezolana se ubica alrededor de 1,25 millones de barriles por día, según cifras oficiales.
Obstáculos para trasladar equipos
Los ejecutivos señalaron que uno de los principales desafíos para la recuperación de la actividad petrolera es la dificultad para importar equipos especializados.
Entre los obstáculos mencionaron permisos, transporte terrestre y otras restricciones logísticas. Algunas empresas de servicios petroleros trabajan en trasladar equipos desde otros países, mientras mantienen conversaciones con las autoridades venezolanas para facilitar los procedimientos necesarios.
Durante la misma conferencia, la ministra de Petróleo de Venezuela, Paula Henao, instó a las compañías internacionales a incrementar sus inversiones en el país y contribuir a la expansión de la cadena de suministro petrolera.
El objetivo, según planteó, es garantizar que el crecimiento de la producción pueda mantenerse de manera sostenible y rentable.
Sin embargo, el retorno de las grandes petroleras continúa siendo limitado. Compañías como ExxonMobil y ConocoPhillips no han acelerado su regreso a Venezuela y han señalado la necesidad de mayores garantías para proteger sus contratos e inversiones.
David Reed, vicepresidente ejecutivo para las Américas de Weatherford, reconoció que Venezuela representa una oportunidad importante para la industria, aunque advirtió sobre los desafíos que persisten en materia de suministro eléctrico, infraestructura y cadena de suministros.
“Legislación, contratos, permisos y todo lo demás” podrían convertirse en cuellos de botella que la industria deberá resolver con rapidez para mantener el impulso de la recuperación petrolera, señaló.
SLB prevé reactivar hasta 15 plataformas
Por su parte, SLB contempla reactivar hasta 15 plataformas petroleras que actualmente se encuentran en Venezuela, informó William Antonio, presidente de operaciones de la compañía para México, Centroamérica y Venezuela.
El ejecutivo explicó que inicialmente se prevé poner en funcionamiento plataformas pequeñas destinadas a trabajos de reparación y mantenimiento de pozos, conocidos como workover.
Antonio estimó que hasta cuatro plataformas podrían ser reactivadas este mismo año, aunque aclaró que el avance dependerá de la firma de contratos con los productores petroleros.
“Estoy seguro de que estas plataformas estarán completamente ocupadas en menos de un año”, afirmó.
El ejecutivo de SLB también proyectó un aumento de la producción venezolana durante los próximos dos años. No obstante, advirtió que el principal interrogante será la sostenibilidad de ese crecimiento.
Entre los factores que podrían limitar la expansión mencionó la necesidad de disponer de suficientes diluyentes para procesar determinados crudos venezolanos, además de las deficiencias existentes en infraestructura.
El movimiento de SLB y Formentera refleja el creciente interés de empresas internacionales por participar en una eventual expansión de la industria petrolera venezolana, aunque la recuperación de la capacidad de perforación dependerá de la resolución de obstáculos contractuales, regulatorios, logísticos y de infraestructura.





