Marco Rubio: «El objetivo final es alcanzar una transición que nos permita tener una Venezuela amistosa, estable, próspera y democrática»

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró este miércoles que el objetivo de la Administración de Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro es lograr una Venezuela estable, libre y democrática.
El jefe de la diplomacia estadounidense se expresó así durante una audiencia en el Senado para explicar la política de Estados Unidos sobre Venezuela tras el ataque del 3 de enero en Caracas que se saldó con el derrocamiento y la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
«El objetivo final es que queremos llegar a una fase de transición en la que tengamos una Venezuela amiga, estable, próspera y democrática, en la que todos los sectores de la sociedad estén representados en elecciones libres y justas», declaró.
Tras la salida de Maduro, explicó Rubio, la prioridad inmediata fue evitar un escenario de inestabilidad, ante la posibilidad de que se desatara «una guerra civil» o un éxodo masivo hacia Colombia.
Para ello, Estados Unidos estableció «conversaciones directas y respetuosas» con las autoridades interinas, en referencia a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Parte de la estrategia incluye un mecanismo mediante el cual Venezuela puede vender petróleo sancionado a precio de mercado bajo «supervisión» estadounidense, con el objetivo de financiar la Policía y el aparato gubernamental y garantizar que los recursos se utilicen «en beneficio del pueblo venezolano».
El jefe de la diplomacia estadounidenses reconoció que «hay algunos tropiezos y escollos» en el proceso que vive Venezuela pero insistió en que el general Cain y el director de la CIA, John Ratcliffe, han tenido contactos con sus contrapartes venezolanas.
«Yo mismo con Delcy Rodríguez hemos establecidos una relación respetuosa y productiva en esta fase de estabilización, pero hay mucho trabajo por hacer. Al final vamos a juzgar por los hechos y no por las palabras».
Parte de la estrategia incluye un mecanismo mediante el cual Venezuela puede vender petróleo sancionado a precio de mercado bajo «supervisión» estadounidense, con el objetivo de financiar la Policía y el aparato gubernamental y garantizar que los recursos se utilicen «en beneficio del pueblo venezolano».
«Este mecanismo a corto plazo estabiliza el país y asegura que los ingresos del petróleo sancionado beneficien al pueblo venezolano, no al sistema anterior», explicó.
Para el diplomático, una señal de la colaboración de las nuevas autoridades es la reforma de la Ley de Hidrocarburos que estaría «erradicando algunas restricciones de Chávez» en el sector.
«Probablemente no está yendo lejos, pero es un gran paso en comparación a unas semanas atrás.
Reconozco que no será fácil. No va a cambiar de un día para otro, pero estamos mucho mejor que hace unas semanas«, argumento.
La segunda fase, según el secretario de Estado, apunta a la recuperación económica y a la normalización de la industria petrolera, que posee las mayores reservas del mundo, promoviendo «ventas sin corrupción y sin favoritismos».
Rubio también recalcó la necesidad de abrir espacios políticos a la oposición, recordando que aún hay cerca de 2.000 presos políticos en el país.
Sobre este punto, reconoció que las liberaciones se están produciendo más lentamente de lo deseado, pero aseguró que «se están liberando».
Preguntado sobre si está al tanto que la agencia antidrogas investiga a Delcy Rodríguez por su presunta relación con el narcotráfico, Rubio respondió que a diferencia de Maduro, la presidenta interina no está está imputada ante la Justicia estadounidense.
En un discurso escrito enviado al Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio amenazó con el «uso de la fuerza» si el nuevo Gobierno de Delcy Rodríguez no coopera plenamente con la Administración de Trump.





