44,5% de los venezolanos en el extranjero consideraría regresar al país si mejora situación interna, según estudio

Un estudio reciente del Observatorio de la Diáspora Venezolana (ODV) revela que el 44,5% de los venezolanos que residen en el extranjero consideraría regresar al país si se producen mejoras sustanciales en áreas clave como la seguridad ciudadana y la estabilidad económica.
De acuerdo con el informe, la decisión de retorno está estrechamente vinculada a condiciones estructurales. La seguridad encabeza la lista de prioridades, siendo mencionada por el 87% de los encuestados, seguida por la estabilidad económica (81%) y la mejora de los servicios públicos (80%). Estos factores reflejan las principales causas que impulsaron la migración en los últimos años.
“El regreso de los venezolanos no depende únicamente de cambios políticos, sino de condiciones reales que garanticen calidad de vida y oportunidades sostenibles”, señala el informe del ODV, al destacar que la percepción de bienestar es determinante para cualquier proceso de retorno.
Sin embargo, el estudio también advierte que, pese a la disposición expresada, el retorno no sería inmediato. Apenas un 11,4% de los consultados afirmó tener planes concretos de volver en el corto plazo, lo que evidencia cautela entre quienes han logrado cierta estabilidad fuera del país. “Existe un interés en regresar, pero no de manera apresurada ni sin garantías claras”, precisa el documento.
Otro elemento relevante es el nivel de integración alcanzado por los migrantes en sus países de acogida. Muchos venezolanos han logrado insertarse en mercados laborales, sistemas educativos y dinámicas sociales en el exterior, lo que influye en su decisión de permanecer fuera, incluso ante posibles mejoras en Venezuela. No obstante, el vínculo con el país se mantiene, especialmente a través del envío de remesas y el contacto familiar.
Actualmente, más de 8 millones de venezolanos conforman la llamada diáspora, uno de los movimientos migratorios más significativos de América Latina en las últimas décadas. En este contexto, el informe subraya que cualquier escenario de retorno dependerá de transformaciones profundas y sostenidas en el tiempo.
“El eventual regreso de la diáspora será gradual y condicionado. No se trata solo de voluntad, sino de confianza en que el país ofrece un futuro viable”, concluye el estudio.
El análisis pone de relieve que, aunque existe una base importante de migrantes dispuestos a volver, el desafío para Venezuela radica en generar las condiciones necesarias que conviertan esa intención en una realidad tangible.





