
A falta de 4 Grandes Premios para el final, llegó la hora de mover ficha por parte de McLaren. Lando Norris afrontaba el GP de Brasil de F1 a 47 puntos del líder Max Verstappen y debe lograr este fin de semana el máximo de puntos para ejercer presión al neerlandés. Y McLaren y Lando empezaron a hacerlo desde la carrera sprint de este sábado, aunque con una aplicación de las órdenes de equipo demasiado arriesgada que a punto estuvo de acabar en pifia.
Lando Norris ganó los 8 puntos que se entregan al ganador de la carrera al sprint, por los 7 que se llevó Piastri al ser segundo y los 6 que logró pescar un Max Verstappen agresivo, que adelantó a Leclerc (4º) y acabó poniendo en serias dificultades a un Oscar que tuvo que defenderse para evitar que el máximo rival de su compañero por el título no sumara otro punto extra.
De esta forma, Norris le arañó otros dos puntos en la lucha por la corona al neerlandés, para colocarse a 45 puntos a falta de la carrera de este domingo en Brasil y otros 3 Grandes Premios (con una cita más sprint).

Norris llegó a ponerse nervioso
Lando Norris se vio superado por su compañero Oscar Piastri en la clasificación al sprint del viernes y estaba claro que el equipo debía intercambiar la posición de sus pilotos en pista en un momento u otro. Eso es lo que hablaron en la reunión de la mañana. Sin embargo, detrás estaban Leclerc y Verstappen y el cuadro naranja debía escoger el momento oportuno para hacerlo sin que ello le costara el doblete en la carrera sprint.
Un buen momento podía ser en el arranque, pero Oscar salió a por todas y no dio opción al inglés. Lo más lógico era hacerlo en los primeros giros, aprovechando que Leclerc estaba batallando con Max Verstappen por el tercer puesto, sobre todo, para evitar que Lando Norris desgastara sus neumáticos al rodar pegado a Piastri. Pero eso no ocurrió.

El británico empezaba a ponerse nervioso. «Estoy cerca», decía por radio en la vuelta 5. «Ok, entendido», le respondía su ingeniero, mientras Leclerc estaba a casi 2 segundos. Pero en McLaren volvieron a estar muy dubitativos, demasiado. Sufrían por hacer un intercambio de posiciones que hiciera peligrar su posición con Charles y Max. «No sé qué estoy haciendo aquí. Ya lo hemos hablado», respondió Lando mientras Piastri marcaba su vuelta rápida personal.
A partir de ahí, parecía que las cosas para Norris se complicaban de forma totalmente incomprensible y evitable. Habían perdido una opción clara para intercambiar posiciones y Leclerc y Verstappen se pegaban al alerón trasero de Lando.
Finalmente Norris, con mejor ritmo, pudo despegarse y Oscar levantó el pie para que ambos hicieran su intercambio de posiciones. Ocurrió en la vuelta 22. Piastri dejaba pasar a Lando para que el inglés sumara un punto más para un total de 8 puntos.

McLaren, cerca de la pifia
Sin embargo, a McLaren le fue de un pelo. Pudo ser una auténtica pifia. Y es que solo unos segundos después se entró en régimen de ‘Virtual Safety Car’, algo que les habría impedido cambiar posiciones.
Por otro lado, de lo que no se dio cuenta McLaren es que al permitir que Norris se alejara del DRS de Piastri cuando era segundo, lo que estaban haciendo es darle falsas esperanzas a un Leclerc que era tercero y pensaba que podía dar caza a Lando.
Eso hizo que Charles agotara la energía de su batería sin poder ir a por el McLaren y dio alas a Verstappen, con mucho más ritmo al final y más batería, para atacar a Leclerc. Verstappen se colocaba tercero y ganaba así un punto que Norris recuperaría gracias a Piastri. Destacable fue la radió del campeón del mundo cuando vio que Charles perdía a los McLaren de vista: «¡Por favor! Charles, demasiados errores», exclamaba. Max no tardó en pasar al monegasco y, tras un ‘Virtual Safety Car’, la carrera se reanudó en el último giro.
Verstappen intentó adelantar a Piastri pero el inglés le cerró la puerta al límite. Eso salvó un 1-2 para McLaren que permite a los ingleses coger también algo de aire en el Mundial de Constructores en su lucha apretada con Ferrari y Red Bull
Sainz, 5º; Alonso,
Carlos Sainz terminó 5º, en el mismo puesto en el que arrancó. Parecía que el madrileño apostaba por gestionar más la goma media al inicio de la carrera, pero lo que ocurrió, como reconoció Sainz, es que cometió «muchos errores al principio debido a problemas de balance en las primeras vueltas».
Carlos no tuvo el ritmo para cazar a los cuatro primeros y deberá buscar algún cambio de ajuste de cara a la clasificación de esta tarde. Estuvo en tierra de nadie, ya que Russell terminó a 5 segundos del español.
Por su parte, Fernando Alonso terminó 18º, lejos de unos puntos de carrera sprint que ya sabía que no podía alcanzar. Como ocurrió en Austin, en Brasil prefirieron usar esta carrera sprint para realizar experimentos e incluso con piezas distintas a las que usarán en la clasificación de esta tarde para no dañarlas.
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