EEUU: Kamala Harris, los gobernadores Newson y Whitmer o Michelle Obama, en las quinielas para sustituir a Biden si se retira
Apenas habían transcurrido 10 minutos de debate y las redes de móviles demócratas se saturaron en la noche del jueves. Los mensajes de nervios, shock, incredulidad y luego abierto pánico se multiplicaban entre congresistas, senadores, gobernadores y el inmenso aparato nacional. Joe Biden parecía al borde del colapso, inconexo.
Le costó llegar caminando al atril, no lograba mantener la boca cerrada, parecía desorientado, desubicado. Mal cuando escuchaba, peor cuando respondía. La situación fue a peor durante la primera media hora, y aunque remontó algo hacia el final, la sensación que impera desde entonces en el Partido Demócrata y entre todos los analistas es que el presidente no puede ser el candidato para noviembre.
La vía para buscar alternativas está establecida y no presenta impedimentos legales, pero políticamente es un avispero y exigiría que Biden aceptara irse para no causar un cisma destructivo. La postura oficial del aparato demócrata es de apoyo al presidente, porque nunca ha ocurrido que un incumbent, un líder en el cargo y con ganas de seguir, sea apartado a estas alturas. Antes de la Convención formal que debe ratificar su estatus, a finales de agosto, pero habiendo participado ya en un cara a cara.
Si Biden optara por hacerse a un lado tras la debacle o si el partido, directamente, a través de Clinton o de Obama, le hiciera ver que los números tras el debate hacen casi imposible su victoria, sería necesario escoger rápido una alternativa. Y aunque es pura especulación, en Washington circulan desde la noche del jueves muchos nombres. Algunos sonaron en 2023, antes de saber si Biden buscaría la reelección. Otros son de pura lógica, como la vicepresidenta Kamala Harris. Y unos cuantos más son los que están en el banquillo de cara a 2028 o intentaron ya en el pasado la opción presidencial para darse a conocer, como Gina Raimondo, secretaria de Comercio, o Pete Buttigieg, secretario de Transportes y el único abiertamente gay.
KAMALA HARRIS
Vicepresidenta, 59 años. Es al mismo tiempo la opción natural y un problema enorme. Ha formado pareja poítica durante los últimos cuatro años con Biden y tiene el segundo cargo más importante de la nación, pero su popularidad es baja y no cuenta con muchos apoyos a priori. No es ningún secreto que el aparato demócrata no confía en sus posibilidades y que han pensado siempre que con el estado actual del país, una mujer afroamericana tiene muchas menos opciones contra Trump que un varón blanco de 81 años con problemas físicos. Si Biden la apoyara como sustituta tendría mucho peso en la Convención.
GAVIN NEWSON
Gobernador de California, 56 años. Ex alcalde de San Francisco e imagen del Estado más grande y que más votos arrastra en el colegio electoral, feudo demócrata. Es una de las figuras al alza, estuvo en Atlanta en el debate y apareció en las cadenas nacionales para atacar a Trump. Tiene claras aspiraciones nacionales y ambición en la línea que gusta en Estados Unidos. Dedica buena parte de sus intervenciones a chocar con los republicanos en materia migratoria y el año pasado protagonizó un sonado debate televisivo con Ron De Santis, gobernador republicano de Florida, que le puso en el mapa para muchos ciudadanos.
GRETCHEN WHITMER
Gobernadora de Michigan, 52 años. Estuvo en 2020 en la short list de opciones para vicepresidenta de Biden. Muchos le atribuyen el éxito del partido en las elecciones midterm de 2022. Aunque su salto natural sería el de 2028, el año pasado ya puso en marcha un Grupo Político Nacional, el instrumento para darse a conocer en todo el país, y ha publicado ahora un libro, estrategia habitual. Durante la pandemia fue durísimamente criticada por los republicanos y Trump por las medidas restrictivas y la Policía desarticuló un plan para secuestrarla y asesinarla.
SHERROD BROWN
Senador de Ohio, 71 años. El más veterano de todos los que suenan, y quizás el más centrista. Parecía listo en 2020 para dar el salto y buscar la nominación, pero no quiso. Su fuerte son los derechos laborales y para el ala más conservadora del partido es una opción prudente. Un posible ticket junto a Wes Moore, gobernador de Maryland, afroamericano de 46 años, ex militar y banquero de inversión con mucha presencia mediática, algo que gusta también a muchos de los grandes donantes.
MICHELLE OBAMA
Ex primera dama, 60 años. Siempre está en las quinielas, por mucho que reitere que no está interesada en dar el salto. Figura de mucho peso, se ha distanciado un poco de los Biden. «La política es difícil y para meterse… tienes que quererlo. Tiene que estar en tu alma, y en la mía no lo está», le dijo a Oprah en una célebre entrevista hace unos meses. Pero desde el entorno de la familia nunca se ha cerrado de verdad la puerta, así que seguirá en las encuestas. Bloomberg, anoche, le daba opciones. Pocas, pero todo cambiaría si hay una revolución histórica.
J. B. PRITZKER
Gobernador de Illinois, 59 años. Miembro de una célebre familia propietaria de los hoteles Hyatt. Multimillonario, pero menos que Trump, hizo carrera en el mundo de la empresa y como filántropo. Entró en política en un estado de larga tradición y gran polémica en el mundo del Partido Demócrata, en la época en la que todo lo controlaban Rahm Emmanuel, primer jefe de Gabinete de Obama, y Rod Blagojevich, ex gobernador caído en desgracia por corrupción.






